Rivero, Soria y (al fondo) el petróleo

Alguna vez he escuchado a mi madre decir que “si pudiera coincidir con Paulino Rivero y José Manuel Soria les diría en la cara… ¡qué levante la mano el que no se vaya a morir!”. Venga, pues, a ponerse de acuerdo, que con la soberbia se pierde mucho tiempo y oportunidades. Porque si hay un debate enconado es el que tiene que ver con los sondeos petrolíferos que Repsol quiere llevar a cabo en aguas cercanas a Canarias.

Está claro que si ha habido y hay un debate en los últimos años con opiniones muy diversas es el del petróleo. Si analizamos 2013, podemos hacernos una idea. Sólo hay que leer cualquier cronología de este hecho en un año que comenzaba con la sentencia del Tribunal Constitucional, emitida el 5 de febrero, sobre el recurso del Gobierno de Canarias contra la Ley de Hidrocarburos de 2007 que determinó que la competencia para autorizar prospecciones petrolíferas submarinas en las aguas bajo jurisdicción española correspondía en exclusiva al Estado y no a las autonomías.

El presidente de Canarias, Paulino Rivero, vuelve a acusar al Gobierno Central de estar tratando a Canarias “como una colonia” y le reprocha que pretenda esquilmar sus recursos naturales contra el deseo de la sociedad isleña. Y aquí comenzamos a hacernos una de las muchas preguntas que ha generado este conflicto: si la competencia fuera de la comunidad autónoma, ¿el señor Rivero estaría en contra de que se llevasen a cabo sondeos para buscar petróleo cerca de las islas?

El 9 de mayo de 2013 las cinco organizaciones ecologistas más importantes (Greenpeace, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, SEO/Birdlife y WWF) expresan en Lanzarote su rechazo a los sondeos. Y también en ese mes el consejo científico del Comité Español del programa Hombre y Biosfera de la Unesco advierte de los graves daños ambientales que ocasionarían las prospecciones. Sobre esto último el Ministerio de Industria responde restando valor al informe y negando su atribución a la Unesco, porque el comité español no llegó a votarlo. Y aquí podemos lanzar otras cuestiones: ¿por qué algunos ecologistas que se muestran en contra de las prospecciones no apoyan el cierre de la refinería de Santa Cruz de Tenerife? ¿Por qué hay científicos que se muestran a favor y otros en contra?

Días después, el Tribunal Supremo rechaza de nuevo suspender los permisos concedidos por el Gobierno del Estado a Repsol y descarta que sea necesario involucrar a la justicia europea en este conflicto. Y así, a mediados del 2013, el Instituto Geográfico Nacional detecta dos seísmos frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura en el área que Repsol pretende explorar. El Cabildo de Fuerteventura asegura que el riesgo sísmico es un argumento más para rechazar los sondeos. Otra cuestión: ¿qué ocurriría si en caso de un leve derrame se informara de manera sensacionalista y los datos que llegaran al extranjero estuvieran tergiversados? ¿Podría suponer cancelaciones y/o mala imagen para el sector turístico de las islas?

También en 2013 es cuando entra de lleno en el debate Marruecos. El gobierno marroquí dice que no prevé que los derechos sobre la eventual explotación de recursos petrolíferos submarinos en las aguas que separan sus costas de las de Canarias generen problema alguno con España. Meses más tarde, la petrolera escocesa Cairn Energy confirma que se prepara para empezar los sondeos petrolíferos que el Gobierno de Marruecos le ha autorizado hacer en el Atlántico, en emplazamientos cercanos a las cuadrículas de Repsol. A los pocos meses Cairn Energy revela que en sus primeras prospecciones no se encontró reserva de hidrocarburos de calidad, aunque señalan que seguirán sondeando otros puntos. Son muchos los que se pregunta ¿y si el derrame es de Marruecos?, ¿busca Marruecos y no buscamos nosotros?

En octubre, el presidente de la mesa de Turismo de España, Abel Matutes, ex ministro del Partido Popular dicho sea de paso, se pronuncia en contra de las prospecciones en el Mediterráneo por su daño al sector turístico… pero dice que en Canarias el problema es diferente, porque existen sondeos en la misma zona por parte de otro país. Y seguimos haciéndonos preguntas: ¿por qué el Partido Popular, partido que gobierna en España, rechaza los sondeos en Valencia y Baleares (regiones en las que gobierna el PP) y los apoya en Canarias?

En noviembre de 2013 es el presidente de Repsol, Antonio Brufau, quien anuncia en Canarias que su compañía está lista para comenzar los sondeos en mayo de 2014 si obtiene las autorizaciones ambientales. También ofrece a las dos islas donde mayor rechazo suscita el proyecto, Lanzarote y Fuerteventura, acoger su base logística. Tanto el presidente de Canarias, Paulino Rivero, como los presidentes del Cabildo de Lanzarote y Fuerteventura, Pedro San Gines y Mario Cabrera, responden que las voluntades de los canarios no se compran y que ellos tampoco se venden. Otra pregunta: ¿por qué partidos como CC y PSOE, que en la anterior campaña electoral se mostraban a favor de buscar recursos naturales, ahora son tan contrarios?

Se podría decir a vuelapluma que un 50% de los habitantes de Canarias está a favor de que se hagan sondeos petrolíferos y el otro 50% está en contra. Son muchísimas las cuestiones que aún están sobre la mesa sin que nadie sea capaz de responderlas. O lo que es peor, no nos creemos a casi nadie y eso es grave. ¿Por qué negarse a buscar recursos naturales? ¿Las prospecciones son seguras y pueden suponer riqueza para las islas? ¿Si lo hace Marruecos muy cerca, también deberíamos hacerlo nosotros? CC y PSOE, que antes apoyaban las prospecciones, ¿por qué no lo hacen ahora? ¿Turismo y petróleo pueden convivir como ya se hace en muchos países?

Las prospecciones ¿pueden suponer graves daños ambientales en la zona? ¿Un hipotético derrame pondría en peligro la principal actividad económica de las islas: el turismo? ¿Habrá más empleo?, ¿se acabará con el paro en las islas? ¿Sólo se verán beneficiados unos pocos ejecutivos de Repsol y políticos afines?… Dice mi admirado amigo Andy Stalman que las buenas marcas construyen su reputación en base a las 5C: Contenido, Confianza, Consistencia, Coherencia y Constancia. Lo que digas o propongas debe tener contenido y debe ser consistente. Si a esos sumas coherencia y constancia, la confianza ya la tienes garantizada y, por tanto, hagas lo que hagas y vendas los que vendas, podrás presumir de hacer las cosas bien.

Esta premisa se podría aplicar a muchas cosas, entre ellas a nuestros políticos. Desde mi humilde punto de vista son muy pocos los que se acercan a actuar como se propone. Nada de contenido en sus mensajes, cero confianza en su actos, la coherencia no existe en ellos y, sí, son constantes… en repetir mentiras. Y yo añadiría otra C, la de Cariño, pero sobre eso un político de hoy no tiene ni idea. Y ustedes ahora se estarán preguntando qué tiene que ver esta retahíla última que se escribe aquí con los sondeos petrolíferos. Pues muy sencillo: la gestión política sería más sencilla si entre los seres humanos hubiera más cariño y menos vanidad.

Si al final, como dice mi madre, vamos a ponernos todos de acuerdo. Porque haya o no haya sondeos petrolíferos, Paulino Rivero, José Manuel Soria, Antonio Brufau, usted y yo nos vamos a morir.

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