Llegar al ecuador del mandato es, sin duda, un momento propicio para detenernos y mirar con perspectiva el camino recorrido en estos dos años al frente del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
No lo hago desde la complacencia, sino desde la satisfacción de estar cumpliendo el compromiso que asumí desde el primer día: trabajar sin descanso para que Santa Cruz avance, se modernice y, sobre todo, mejore la vida de quienes la habitan. Lo hago pensando en los hombres y mujeres que sostienen esta ciudad con su trabajo, su esfuerzo y su confianza.
En junio de 2023 afirmé que este podía ser el mejor mandato de la historia reciente de Santa Cruz. Dos años después, puedo decir que no nos equivocamos, aunque, evidentemente, siempre hay margen para mejorar. Y en ello estamos.
Hemos superado los 100 millones de euros en inversión, y lo hemos hecho con un gobierno sólido y eficaz, fruto de un trabajo común de Coalición Canaria y el Partido Popular, que ha aportado estabilidad y gestión responsable en tiempos de insoportable ruido político.
Nuestra hoja de ruta se ha basado en siete ejes estratégicos: inversión productiva, cohesión social, sostenibilidad, participación ciudadana, transparencia, mejora de los servicios públicos y dinamización económica. No son solo palabras, son hechos. Y estos hablan por sí solos:
Hemos emprendido una transformación profunda de la ciudad. Desde la recuperación del Templo Masónico o las obras del Viera y Clavijo, hasta la rehabilitación de plazas, calles, instalaciones deportivas y zonas verdes en todos los distritos. Santa Cruz no solo mejora su imagen: mejora su funcionalidad, su accesibilidad y su respuesta a las necesidades reales de la ciudadanía.
En materia de vivienda pública, estamos ejecutando actuaciones de regeneración urbana en más de 1.500 hogares. Hemos iniciado la construcción de viviendas en María Jiménez y adquirido inmuebles para ampliar el parque público. Además, hemos asumido el reto de aumentar los aparcamientos públicos, agilizando su puesta en marcha a través de la encomienda directa a Viviendas Municipales.
Uno de los logros que más nos enorgullece es haber mantenido la presión fiscal entre las más bajas de España, sin que eso haya comprometido lo más mínimo la calidad de los servicios públicos. Lo hemos conseguido porque creemos en una gestión rigurosa y planificada. Un buen ejemplo es el salto cualitativo en atención ciudadana: hemos digitalizado trámites, eliminado la cita previa y reforzado los canales multicanal, acercando aún más el Ayuntamiento a los vecinos.
La movilidad sostenible también ha sido protagonista en este primer tramo del mandato. La actualización del Plan de Movilidad Urbana Sostenible, la mejora del transporte público —con más de 15 millones de usuarios en 2024— y la incorporación de guaguas eléctricas son pasos decididos hacia una ciudad más habitable. Hemos implementado, además, medidas innovadoras, como los pasos de peatones inteligentes o la ordenanza que regula los vehículos de movilidad personal.
En el plano social, Santa Cruz ha reforzado su papel como escudo protector para quienes más lo necesitan. Con una inversión histórica de más de 32 millones de euros, hemos consolidado programas de atención a familias, mayores, personas sin hogar, infancia y juventud. Nos hemos convertido en referente de todo el Estado por nuestra excelencia en la gestión social, y ese es un mérito que comparto con todo el equipo y el personal municipal, al que quiero aprovechar para reconocer su entrega e implicación.
También la cultura ha experimentado un impulso notable. El Teatro Guimerá, que está en proceso de rehabilitación para recuperar su esplendor y relevancia, ha acogido a miles de espectadores. Hemos incrementado la programación cultural, acercado la cultura a los barrios, fortalecido nuestras bibliotecas y puesto en valor nuestro patrimonio con exposiciones, rutas y actividades que refuerzan la identidad de Santa Cruz.
En materia de seguridad, hemos apostado por más recursos, mayor coordinación y tecnología. Desde la incorporación al sistema nacional de protección contra la violencia de género hasta la puesta en marcha del servicio de drones de la Policía Local, Santa Cruz avanza hacia un modelo de ciudad segura, confiable y humana. Una ciudad donde vivir con tranquilidad. Donde convivir.
Y, todo ello, con unos inmejorables indicadores económicos: Santa Cruz ha generado más de un centenar de nuevas empresas y ha reducido el desempleo en casi un 12%. Nos hemos consolidado como sede de eventos, festivales y producciones audiovisuales, que no solo dinamizan la economía local, sino que nos proyectan hacia el exterior con fuerza, lo que habla de una gestión seria, eficaz y estable, tal y como demanda la ciudadanía.
Podríamos seguir con cifras, hitos y proyectos. Pero lo más importante es lo esencial: estamos cumpliendo los compromisos adquiridos. Y lo hacemos con serenidad, sin estridencias, con la mirada puesta en lo que verdaderamente importa: el bienestar de las personas. Sin ruido, sin crispación y sin desviar nuestra atención de lo esencial, hemos demostrado que otra forma de hacer política es posible.
Encaro con ilusión estos dos años para seguir construyendo, corrigiendo lo que sea necesario e impulsando nuevas metas para Santa Cruz.
Porque gobernar es mejorar, y Santa Cruz merece lo mejor. En ello seguimos.