2023 se cerró en Lanzarote como un año de cifras récord en casi todo, en aumento poblacional, en número de inmigrantes irregulares que llegaron a sus costas, en entrada de turistas por el aeropuerto César Manrique… Sin embargo, fue sobre todo un año marcado por los importantes cambios políticos que se produjeron como consecuencia de las elecciones locales del mes de mayo.
El principal, sin duda, fue el relevo que se produjo en el Cabildo insular. Allí perdió por 69 votos las elecciones la candidata socialista María Dolores Corujo contra el nacionalista Oswaldo Betancort. Al revés de lo que suele suceder en la isla de los volcanes, donde los vientos políticos siempre soplan con más fuerza que en el resto de islas y casi siempre a favor de la inestabilidad, Betancort no sólo mantuvo inicialmente el bastón de mando que le dieron directamente las urnas sino que tras su toma de posesión fue capaz de conformar un pacto de gobierno estable y evitó de entrada una moción de censura que en otros tiempos habría estado cantada.
El cambio político en la principal institución ha sido evidente en ese año, pasando de un último Gobierno de izquierdas conformado por el Partido Socialista (PSOE) y Podemos a uno más de derechas con la unión de Coalición Canaria (CC) y Partido Popular (PP).
Los socialistas, a pesar de perder la primera corporación insular, fueron esta vez los grandes ganadores en las municipales, obteniendo amplias mayorías en Tías y San Bartolomé, donde conformaron fácilmente gobiernos duraderos, y triunfos históricos en Arrecife y Teguise, donde se quedaron sin bastón de mando por la aritmética de los famosos pactos.
Tinajo y Yaiza crearon dos gobiernos nacionalistas de distinto signo con mayorías absolutas, y Haría, el Ayuntamiento más al norte, inició el medio año político con un acuerdo entre el PSOE, Nueva Canarias (NC) y Compromiso por Haría.
La Isla en cifras
La situación política que arrancó este año en lo local chocó frontalmente con una realidad, la que tiene que ver con los números que desbordaron por completo cualquier previsión, todo como consecuencia del más que notable crecimiento turístico producido tras la pandemia del coronavirus. El año se cerró de forma oficial con 159.021 habitantes, 3.000 más que el año anterior, lo que refleja el problema que poco a poco se ha ido extendiendo sobre la saturación que se produce en un territorio que está prácticamente protegido en un 70 por ciento de su superficie y donde por tanto cada vez se concentra más gente en menos espacio. El 23% de los residentes en la Isla además son desde 2023 de nacionalidad extranjera, principalmente británicos, colombianos, italianos, marroquíes y alemanes.
En 2023, siguiendo esta tendencia de crecimiento total, el número de empresas se incrementó un 2% y aumentaron vertiginosamente las afiliaciones a la Seguridad Social, aumentando en un 5%. Asimismo, el número de personas en paro se redujo un 11%, lográndose la cifra de 7.923 personas en situación de desempleo, lo que incluso para muchos sindicatos resultó un paro ficticio, teniendo en cuenta que, en los principales sectores vinculados con el turismo, el principal y casi único motor de la economía local, había pleno empleo.
El turismo, generador de infinitos debates en Lanzarote, registró también un aumento más que notable, lo que en muchas ocasiones provocó problemas, como las ya famosas colas que se registran en el aeropuerto para lograr un taxi. Problemas lógicamente, como destacó ese año el Patronato de Turismo local, generados por un éxito más que evidente del modelo y del producto que se vende. Durante 2023 llegaron a Lanzarote 3,1 millones de turistas, la mitad de ellos procedentes del Reino Unido. Los establecimientos alojativos registraron una ocupación media del 85% y tuvieron ingresos de 873 millones de euros, lo que supuso un incremento del 18% con respecto al año anterior.
En cuanto al transporte, destaca la cifra récord de 8,2 millones de pasajeros que pasaron por el aeropuerto César Manrique. Del mismo modo, el tráfico de mercancías por vía marítima registró un comportamiento estadístico similar al que se registraba en 2019, el año previo a la pandemia.
Problemas con el agua. En 2023 se hicieron patentes los gravísimos problemas que tiene Lanzarote con el agua, mostrando cómo la empresa responsable de su ciclo integral, Canal Gestión, no era capaz de hacer frente a la cantidad de averías que existen, mucho menos de poder abastecer con la red de ese año y con las potabilizadoras que posee la Isla a toda la población residente y turística en constante crecimiento. La imagen de todo ese desastre, que vale más que mil palabras, fue la gravísima rotura de la tubería que une Lanzarote con La Graciosa. Hubo que invertir mucho tiempo y recursos para poder arreglar algo que se tiene que hacer a gran profundidad y con buzos profesionales.
El caso Romina. 2023 fue también un año marcado por fuertes sucesos en Lanzarote, especialmente por la cantidad de personas que perdieron la vida en sus carreteras en todo tipo de accidentes de tráfico y la cantidad de inmigrantes procedentes de distintos países africanos que también perdieron su vida al intentar llegar a las costas de la parte oriental del Archipiélago. Pero fue el año del final de un suceso que dejó francamente tocada a la sociedad conejera, el conocido como caso Romina.
Raúl Díaz, el autor confeso del crimen machista de la joven Romina Celeste durante la madrugada de Año Nuevo de 2019 en una urbanización de Costa Teguise, fue finalmente condenado en junio a quince años, nueve meses y cuatro días de cárcel por los delitos de homicidio, maltrato habitual, lesiones en el ámbito de la violencia de género, profanación de cadáver y simulación. La sentencia, que no fue del agrado de la sociedad y de la familia de la víctima, tras el atroz crimen que se produjo, fue dictada después de que el jurado emitiese un veredicto de culpabilidad. El autor confeso del crimen, además, salió de la prisión de Tahiche en enero de ese año, generando un enorme conflicto social toda vez que se había dilatado enormemente en el tiempo la celebración del juicio y que tras la condena inicial pudo seguir en la calle por un fallo del sistema.
Rosana, pregonera de San Ginés. Casi nadie es profeta en su tierra. Es lo que tuvo que pensar la cantante lanzaroteña Rosana Arbelo cuando supo que el nuevo Gobierno del Ayuntamiento de Arrecife la había escogido para que fuera pregonera de las Fiestas de San Ginés, las fiestas de su municipio natal. La artista canaria universal no sólo ofreció el pregón con agrado, sino que dio un multitudinario concierto en la playa del Reducto que será recordado hasta el fin de los tiempos. Antes, en septiembre de 2022 y por su incuestionable talento y su producción artística, recibió con absoluto merecimiento el título de Hija Predilecta de la capital lanzaroteña.
Obituarios y sanidad pública. Entre los numerosos fallecimientos que se produjeron a lo largo del año en la Isla, destaca la muerte en septiembre de José María Espino, que fue alcalde de Arrecife entre 1983 y 1995. Una figura tremendamente querida por la población de la capital lanzaroteña, donde dejó legados que permanecerán para siempre como la transitada Vía o Rambla Medular. Maestro de profesión, se implicó de lleno en la lucha por la democracia entrando con su formación, el PSOE, a ocupar puestos destacados en todos los ámbitos de la política canaria.
El 13 de diciembre, día de Santa Lucía, se produjo una de las noticias más anheladas durante décadas, la instalación definitiva del famoso búnker de radioterapia. Con este aparato, fuertemente demandado por asociaciones como la de Familiares de Enfermos Oncohematológicos (AFOL), se logró una promesa jamás cumplida por la clase política del Archipiélago. Una noticia tremendamente positiva para acabar un año lleno de sorpresas que permitió que los enfermos de cáncer de Lanzarote dejasen de viajar a Las Palmas para recibir algo tan básico como es la radioterapia.