Los puertos de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife emprenden nuevos retos en reparaciones navales

Astican supera la declaración de impacto ambiental para un dique seco de 320 m de eslora y 41,60 m de manga, capaz para buques de 95.000 TPM

La posición geográfica de Canarias y su demostrada importancia como ruta internacional entre tres continentes, se verá potenciada en el medio plazo con las noticias de dos empresas de acreditada competencia, que finalizan 2024 con sendas noticias de calado en lo que al sector de reparaciones navales de refiere.

De un parte está Astican, que avanza en su proyecto de un dique seco de 320 m de eslora anexo a sus instalaciones en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria y de otro está Tenerife Shipyards, filial del Grupo Hidramar, que ha firmado el contrato para la construcción en China de un dique flotante de 20.000 toneladas de fuerza ascensional y que estará operativo en el primer trimestre de 2026.
Ambas decisiones tienen una notoria importancia para la consolidación de los puertos de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife como puntos de referencia internacionales de un sector altamente especializado, que en los últimos años tiene al sector off shore, es decir, el relacionado con el sector oil & gas, como uno de sus clientes más punteros y selectos.

Astican es el primer astillero de Canarias en tamaño y volumen y remonta sus orígenes a 1972, cuando se funda como una empresa dependiente del INI (60%) y Caja Insular de Ahorros (40%), en la que tuvo mucho que ver su primer presidente y ex alcalde de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, José Ramírez Bethencourt. El astillero entró en plena actividad en 1976, En 1989 sería privatizada y pasó a manos del Grupo Italmar, en una etapa brillante liderada por Germán Suárez Domínguez y su socio griego Thanassis Laskaridis (Lavinia Corporation), además de una participación minoritaria de la Caja Insular de Ahorros, en la que Astican emprendió una notoria expansión teniendo como base de operaciones una plataforma syncrolift, de patente norteamericana, que es la segunda instalada en Canarias, dado que la primera estuvo en la desaparecida Nuvasa. Mide 175 x 30 m, tiene 10.000 toneladas de fuerza ascensional para buques de hasta 36.000 toneladas de peso muerto (TPM).
Las instalaciones de varada disponen de siete calles y dos muelles de armamento que suman 700 m y tienen un calado de 12 m, con la asistencia de numerosas empresas auxiliares que abarcan todos los sectores y que en los últimos años se han especializado para atender la creciente demanda del sector oil & gas.

En los últimos años, Astican ha ampliado su cobertura con la adquisición en 1999 de Astilleros de Santander (ASTANDER), así como otro astillero de reparaciones navales en Panamá y tiene intereses en Uruguay, aviación regional (Binter), inmuebles, turismo y ocio, entre los más conocidos.
Cuando nació Astican, existían otras empresas de reparaciones navales establecidas en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria, caso de Repnaval, Talleres Jorge, Luis Marrero y José Gaspar, que atendían al cabotaje y la flota pesquera del banco canario sahariano. De las citadas, Repnaval ha emprendido una exitosa carrera que se ha visto fortalecida desde hace unos años por la entrada en su capital de la compañía vasca Zamakona, que tiene dos astilleros altamente especializados en el norte de España.

Entre las empresas sectoriales importantes se encuentra Hidramar Shipyards, una empresa de Hidramar Group, que tiene una parcela asignada y posee unas excelentes relaciones internacionales en el sector oil & gas, captando clientes de alto nivel desde hace más de tres décadas. Otra empresa emergente en los últimos años se llama Hamilton y Cía., aunque su recorrido ha sido más limitado.
En los últimos años, Astican ha ampliado su cobertura con la adquisición en 1999 de Astilleros de Santander (Astander), así como otro astillero de reparaciones navales en Panamá y tiene intereses en Uruguay, aviación regional (Binter), inmuebles, turismo y ocio, entre los más conocidos.

Desde 2017, Astican viene gestando la ampliación de su capacidad de reparaciones navales con el proyecto de un dique seco anexo al muelle naciente, de 320 m de eslora y 41,60 m de manga, con un calado bajo el nivel de la superficie del agua de –9,5 m. Ello le permitirá captar clientes y buques de mayor tonelaje y aumentar notoriamente sus capacidades. Conociendo el empuje y la decisión de los empresarios y políticos grancanarios, su consecución será cuestión de tiempo, máxime teniendo en cuenta la resolución de 29 de octubre de 2024, publicada en el BOE, de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, por la que formula la declaración de impacto ambiental del proyecto de un dique seco de mantenimiento y reparación naval para buques de hasta 95.000 toneladas de peso muerto (TPM).

Tras el cierre de Nuvasa, el puerto de Santa Cruz de Tenerife quedó sin la posibilidad de reparaciones navales y en una de tantas decisiones discutibles de los gestores de la Autoridad Portuaria –algunos de ellos claramente carentes de visión y proyección de futuro– entregaron sus terrenos para la ampliación de una terminal de contenedores.

En tiempos de la gerencia de Pedro Anatael Meneses Roqué, Nuvasa adquirió un dique flotante de 6.000 toneladas de fuerza ascensional desde el astillero Blohm & Voss que dinamizó notoriamente la actividad de la factoría y, en consecuencia, la economía del puerto y la capital tinerfeña, hasta que una sucesión de acontecimientos desfavorables cuando la empresa se llamaba Astilleros de Tenerife y estaba controlada por intereses surcoreanos, provocó la venta del dique y una prolongada crisis que acabó cuando la Autoridad Portuaria rescató la concesión y cerró este capítulo, pese a las voces que advertían de la necesidad de mantener una empresa de reparaciones navales para evitar la dependencia de la actividad del puerto vecino.

Pasaron los años y apareció Tenerife Shipyards, que es una empresa de Hidramar Group. En la parcela adjudicada en el dique del Este construyó un edificio social y unos talleres especializados que pronto dieron ejemplo de su elevada capacidad técnica. La línea de atraque del dique del Este ha resultado insuficiente y ha sido necesario acudir con frecuencia a un tramo del muelle sur, el fondeadero al resguardo de Anaga con frecuentes contratos de buques metaneros y el puerto de Granadilla –donde atracó en octubre de 2019 el buque Pioneering Spirit, el mayor del mundo– para atender la creciente demanda de clientes. Otro hito altamente relevante ha sido el contrato del buque GTA FPSO, que ocupó a pleno rendimiento los cuatro primeros meses de 2024.

El proyecto de Tenerife Shipyards de un dique flotante de 20.000 toneladas de fuerza ascensional para su incorporación a la parcela asignada en la segunda alineación del dique del Este encontró posiciones encontradas en algunos estamentos de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, lo que provocó incluso enconadas manifestaciones del personal de la empresa, hasta que, finalmente, tras un proceso largo y bastante complejo no exento de injerencias, en mayo de 2023 llegó la autorización oficial. El prolongado retraso tuvo sus consecuencias sobre los planes iniciales de Tenerife Shipyards, pues la crisis financiera y sanitaria del covid-19 lastró las gestiones que se habían realizado hasta entonces.
Finalmente, el 14 de noviembre de 2024, Tenerife Shipyards ha firmado la construcción de un dique flotante de 22.000 toneladas de fuerza ascensional en el astillero HRDD de Shanghai (China). Una inversión de casi 40 millones de euros, de los cuales 31,5 millones corresponden al dique que será entregado en el plazo de un año y otros siete millones de transporte en un buque dique semisumergible hasta Tenerife, vía cabo de Buena Esperanza. El dique flotante tendrá unas dimensiones de 240 m de eslora y 48 m de manga.

El CEO de Tenerife Shipyards, Jonathan Pérez, y una representación de la empresa tinerfeña y del Grupo Hidramar, así como de la Autoridad Portuaria y el cónsul de España en Shanghai, Luis Calvo, asistieron a la firma del contrato en China.

El dique flotante de Tenerife Shipyards será la herramienta más valiosa de la expansión del astillero tinerfeño y a su incorporación en el primer trimestre de 2026 abrirá una nueva etapa en la historia de las reparaciones navales de Tenerife y será complementario del proyecto que la empresa tiene para el puerto industrial de Granadilla.

Descartadas las opciones de comprarlo de segunda mano, Tenerife Shipyards decidió acometer el proyecto de un dique flotante de nueva construcción, para lo cual ha gestionado la financiación necesaria, en la que ya es la inversión más importante y arriesgada del Grupo Hidramar.
Tenerife Shipyards tiene, además, otro proyecto de envergadura para el puerto de Granadilla. Una concesión administrativa para la ocupación, por espacio de 50 años, de 41.155 metros cuadrados de lámina de agua y 19.895 de superficie en tierra del dominio público portuario destinados a la instalación de un segundo dique flotante e instalaciones anexas y una inversión de 20,5 millones de euros que contará con inversores extranjeros.

Cabe recordar que la instalación de un dique flotante en el puerto de Granadilla tiene el visto bueno del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, cuando el 30 de abril de 2021 declaró que la instalación de dicha infraestructura en el nuevo puerto “no requiere ser sometida al procedimiento de evaluación ambiental ordinario”. Así queda reflejado en el informe de impacto ambiental del proyecto en respuesta al procedimiento simplificado solicitado por Puertos de Tenerife para la instalación de un dique cuya solicitud fue presentada inicialmente por Palumbo Shipyards, S.L., cuyo dique importado de EE.UU. protagonizó una rocambolesca historia al partirse durante el remolque debido a un ciclón.

No obstante, a la convocatoria de trámite de competencia de proyectos previo a la concesión se presentó también Tenerife Shipyards, empresa que finalmente se alzó con dicha solicitud al haber resultado, su proyecto, de acuerdo con Puertos de Tenerife, “de mayor interés portuario” que el de la empresa italiana, tanto por las dimensiones de la infraestructura como por la cifra de negocio aportada. Finalmente, tras el fiasco del dique flotante, Palumbo Shipyards, que tiene un notorio protagonismo en varios puntos importantes del Mediterráneo, acabó renunciando a cualquier proyecto en Tenerife.

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