Canarias entre nuevas aguas turbulentas

Como toda economía insular con elevados niveles de apertura al exterior, de pequeña dimensión y alejada de los grandes mercados, la de Canarias es altamente vulnerable ante los acontecimientos que ocurren en el plano internacional

La economía internacional en el último año y en los meses transcurridos de 2025 navega aguas turbulentas. No es nada nuevo. Si echamos la vista atrás, las personas que peinamos canas hemos vivido siempre momentos en los que pensamos que son “históricos”, “de cambio”, y con frecuencia añadimos expresiones tales como ¡el mundo está fatal! Y es cierto. Basta abrir los periódicos de cualquier día pasado, sea del año que sea, y podremos leer muchas de esas que llamamos “malas noticias”. El asunto no es que existan motivos de preocupación, siempre los hay, es que debemos poner nuestra atención en aquellos que son determinantes para el futuro, y esta es una tarea sujeta a incertidumbre.

Como toda economía insular con elevados niveles de apertura al exterior, de pequeña dimensión y alejada de los grandes mercados, la de Canarias es altamente vulnerable ante los acontecimientos, buenos y malos, que ocurren en la economía internacional. Nuestra economía es vulnerable pero también hemos ido creando fortalezas que nos permiten recuperar los efectos de los acontecimientos desfavorables. Afortunadamente, se han tomado decisiones que permiten una estabilidad institucional que permiten altos niveles de recuperación. Así que un diagnóstico eficaz es una tarea compleja que implica valorar el desarrollo institucional, los niveles de inserción en la economía internacional, y los procesos internos. ¿Cuáles son las nuevas turbulencias en las que navegamos?

Resulta evidente que la geografía del poder en el mundo está cambiando. No es algo nuevo, pero sí lo es que lo sospechado comienza a ser una realidad. La reunión celebrada el pasado 31 de agosto y 1 de septiembre, en Tianjin, de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que reúne a diez países1, es una evidencia más de lo que ya ha cambiado en la economía y la seguridad. Dos datos son significativos: tras la adhesión de India y Pakistán, los diez países de la OCS suman el 33,6% del PIB del mundo y el 42% de la población. La Declaración final empieza diciendo “El mundo está experimentando profundas trasformaciones históricas que afectan a todos los ámbitos de las relaciones políticas, socioeconómicas y sociales. Se refuerza la voluntad de crear un orden mundial multipolar más justo, equitativo y representativo, que abra nuevas perspectivas para el desarrollo de los Estados y una cooperación internacional mutuamente beneficiosa.” Tal principio es la extensión de las declaraciones conjuntas que Putin y Xi están haciendo desde 2022, esto es, un orden mundial en el que se reduzca el peso de las potencias occidentales en favor del eje sino-ruso.

En segundo término, la presidencia de Trump en EE.UU. ha agitado las aguas de la geoeconomía y las ha hecho más opacas. La respuesta de la economía de EE.UU. a la pérdida relativa de mercados industriales en favor de la localización de empresas en Asia y Europa, se había enfrentado por el gobierno de Biden a partir de una nueva política industrial que favoreciera la vuelta a casa de empresas deslocalizadas en el pasado. La alarma que se produjo tras el COVID por la interrupción de suministros y la inflación derivó en el impulso de acciones legislativas, como la Ley de Reducción de la Inflación, que atendía a numerosos objetivos, entre ellos, el desarrollo de nuevas energías.

Papel del mercado interno

Todo esto cambió con el nuevo gobierno. Ahora se trata de defender el mercado interno de la competencia utilizando como arma la tan antigua vía de los aranceles. Un cambio radical de orientación de la política económica que ya está potenciando la inflación y deteniendo la creación de empleo en ese país, tal y como se temía. Los efectos sobre las economías exportadoras a EE.UU. serán importantes, pero diferentes según los países. El tiempo dirá cuáles son las dimensiones de los problemas.

Un tercer aspecto que agitan las aguas es la situación económica de los estados miembros de la UE. Preocupa sobre todo la debilidad del crecimiento económico de algunas economías de la Unión Europea, con tasas de variación negativas en Alemania, Austria, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania. También el bajo crecimiento de otras, como Italia, Bélgica, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Suecia. Y, en suma, la tasa de crecimiento del conjunto de la UE, de sólo el 1%. Esta debilidad del crecimiento es el reflejo macroeconómico de otras más profundas y peligrosas.

Una llamada de atención particularmente interesante es la de Mario Draghi. En una conferencia de alto nivel dictada en Bruselas, el pasado 16 de septiembre, hizo balance de su conocido informe de septiembre 2024. Draghi señaló que los retos presentados en su Informe de 2024 se han agravado desde entonces.

En resumen:

—        Los cimientos del crecimiento europeo, la expansión del comercio mundial y las exportaciones de alto valor añadido, se han debilitado aún más.

—        Estados Unidos ha impuesto los aranceles más elevados desde la era Smoot-Hawley.

—        China se ha convertido en un competidor aún más poderoso, tanto en terceros mercados como dentro de la propia Europa, ya que los aranceles estadounidenses han desviado los flujos comerciales. Desde diciembre pasado, el superávit comercial de China con la Unión Europea ha aumentado casi un 20%.

—        También hemos visto hasta qué punto la capacidad de reacción de Europa se ve limitada por sus dependencias, a pesar de que nuestro peso económico es considerable. La dependencia de Estados Unidos en materia de defensa se ha citado como una de las razones por las que hemos tenido que aceptar un acuerdo comercial dictado en gran medida por las condiciones estadounidenses. La dependencia de materiales críticos chinos ha reducido nuestra capacidad para impedir que el exceso de capacidad chino inunde Europa o para contrarrestar su apoyo a Rusia.

Esta compleja situación de la Unión Europea ya muestra los primeros efectos sobre la política agraria comunitaria, la asignación de los recursos hacia la defensa, y las exigencias de inversión anual para el período 2025-2031 que son ahora de 1,2 billones de euros, cuando eran hace un año de 800.000 millones, entre otros.

Por último, hago referencia a las guerras que acaparan la atención de los medios de comunicación y de los políticos: Ucrania y Gaza. La incertidumbre que crean las guerras es radical: siempre se ha dicho que “las guerras se sabe cómo empiezan, pero no cómo terminan”. Y la incertidumbre radical revuelve las aguas de la economía y las ensucia. Lo que sabemos es que miles de personas la sufren. Las guerras, aunque localizadas territorialmente, pueden generar efectos sobre la economía no sólo de las sociedades en conflicto, sino en otras próximas o remotas. De hecho, la guerra en Ucrania ha tenido efectos sobre la desvinculación de los suministros de Rusia, la inflación, y los gastos en defensa. Y, por supuesto, ha puesto en evidencia la debilidad del compromiso de EE.UU. con la OTAN, que ha derivado en más exigencias de gasto para los estados.

Y debemos prestar atención a lo más peligroso: el mar de fondo que agita las aguas y que se puede resumir en el debilitamiento de las democracias liberales y el fortalecimiento relativo del gobierno de los autócratas.

En estas procelosas aguas internacionales la economía de Canarias navega. Lo cierto es que las tasas de crecimiento del PIB después del naufragio generado por la pandemia han derivado en la recuperación del PIB anterior al 2020. Las tasas de crecimiento han sido de las más altas de España, sólo por detrás de las de Baleares. Determinadas circunstancias se han conjugado favoreciendo el crecimiento. Las más relevantes, desde luego, los buenos resultados del turismo, el impulso de los recursos públicos derivados de la actividad económica interna, el sistema de financiación de las comunidades autónomas y los fondos procedentes de la Unión Europea.

Los resultados en términos de empleo han sido extraordinarios. Por primera vez en la historia económica de las Islas se ha superado el millón de ocupados, dato que se mantiene desde el segundo trimestre de 2024.

Positiva es también la evaluación de la Hacienda de Canarias respecto del déficit (superavit del 0,4% del PIB, según la AIReF) y la deuda (9,1 del PIB, según la AIReF). Sin embargo, no puede decirse lo mismo del cumplimiento de la regla de gasto que se estima en el 9,8%. Conviene decir que casi todas las comunidades autónomas están incumpliendo la regla de gasto.

En consecuencia, los aspectos macroeconómicos siguen una senda de comportamiento que puede calificarse como positiva. No significa esto que los problemas fundamentales de la economía de las Islas no persistan. Alta tasa de paro (aunque en descenso), distribución de la renta desigual, problemas de bienestar sobre todo si lo comparamos con las comunidades autónomas (en el indicador global multidimensional de calidad de vida elaborado por el Instituto Nacional de Estadística, Canarias sólo supera a Ceuta, en el último año 2023).

¿Qué efectos tendrán las incertidumbres de la economía internacional sobre Canarias? No podemos hacer pronósticos con un alto grado de certidumbre. Podemos, eso sí, hacer cábalas sensatas sobre el futuro. La primera cábala parte del hecho de que la economía de las Islas no está directamente afectada por las políticas arancelarias de EE.UU. Siendo esto así, los posibles efectos negativos se producirían de forma indirecta, esto es, por el efecto sobre las economías de la UE más importantes y expuestas a los aranceles.

El peor de los escenarios sería si la economía europea continuara con bajas tasas de crecimiento o que las principales economías entraran en tasas de variación negativas, con crecimiento del paro. Es posible que en estas circunstancias se produjera una contracción de la demanda de servicios relacionados con el turismo. En todo caso, y aunque no se entre en el peor escenario, parece probable que en los próximos años la demanda de servicios relacionados con el turismo se estabilice. Esto tendrá efectos sobre las tasas de crecimiento.

Conviene tener presente el futuro de los recursos públicos. La función del gasto público como estabilizador de la economía de las Islas depende de que una posible reforma del sistema de financiación de las comunidades autónomas mantenga el flujo de recursos hacia Canarias. Por supuesto, manteniendo al margen como hasta ahora los recursos del REF. Es también relevante que se mantenga el esquema de recursos procedentes de la UE en el próximo período.

En definitiva, las incertidumbres de la economía internacional son de tal nivel que los pronósticos deben ser muy prudentes. Mientras tanto, las políticas económicas deben ser orientadas hacia el impulso de nuevas actividades en las que la innovación sea un factor determinante. Con independencia de que la exploración de nuevas actividades tenga éxito o no, conviene mejorar lo que ya funciona adecuadamente en la economía de las Islas.

  1. Bielorrusia, China, India, Irán, Kazajistán, Kirguistán, Uzbekistán, Pakistán, Rusia y Tayikistán. Estuvieron presentes quince países socios, entre ellos, Egipto, Malasia y Turquía. También el secretario general de la ONU. ↩︎

Facebook
Twitter
LinkedIn
COrreo-e
Imprimir

Patrocinador

Patrocinador

Patrocinador

Patrocinador

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad