Durante años, en Canarias hemos enfrentado el desafío de abordar la crisis de la vivienda sin contar con herramientas suficientes. Muchas de las decisiones que se han tomado en el pasado se han hecho sin información rigurosa, sin diagnósticos precisos y sin una visión adaptada a la realidad de cada isla. Esa falta de datos públicos y fiables ha limitado nuestra capacidad para diseñar políticas útiles, efectivas y sostenibles.
Ahora las cosas han empezado a cambiar. Desde el Gobierno de Canarias hemos puesto en marcha Obvia, el Observatorio Canario de la Vivienda, una herramienta pionera que nos permitirá, por primera vez, acceder a una radiografía detallada del mercado de la vivienda en nuestro archipiélago. Obvia nace para dar respuestas a preguntas fundamentales: ¿dónde se concentran los mayores problemas de acceso a la vivienda? ¿cuántas promociones están bloqueadas ? Y, sobre todo, ¿dónde deben actuar las administraciones para que sus decisiones sean más eficaces?
Contar con datos públicos, accesibles y actualizados es un salto de calidad en la forma de gobernar. Pero no es una medida aislada. Forma parte de un cambio de enfoque. En los últimos meses hemos aprobado normas valientes, como los decretos de medidas urgentes en materia de vivienda o el de agilización de licencias, que han servido para eliminar trabas y poner en marcha nuevas promociones públicas. También hemos reforzado las ayudas al alquiler; facilitado el acceso a la compra con subvenciones para la adquisición de una primera vivienda para los jóvenes; estamos recuperando el programa de Hipoteca Joven y estamos trabajando en una alianza con el sector para establecer un Código de Buenas Prácticas que aporte seguridad y nos ayude a evitar prácticas abusivas, entre otras medidas.
La planificación basada en datos permite priorizar. Y priorizar, cuando hablamos de derechos, es una obligación. Por eso hemos puesto el foco en volver a construir vivienda protegida allí donde más se necesita. Desde que iniciamos la legislatura, hemos entregado 59 hogares y hemos puesto en marcha y agilizado expedientes para contar con más de 2.000 viviendas protegidas.
Sabemos que una vivienda no es solo un techo. Es la base desde la que una familia puede construir estabilidad y futuro. Por eso, cada hogar entregado es mucho más que una cifra: es una historia que empieza, un derecho que se cumple, una promesa que se materializa.
Los retos son enormes. La crisis habitacional no se resuelve en semanas ni con una sola acción. Pero hoy contamos con más herramientas, más recursos y, sobre todo, con una hoja de ruta clara. Canarias necesitaba liderazgo, planificación y compromiso. Y eso es lo que estamos aportando desde el Gobierno con políticas con impacto. Seguiremos caminando con paso firme, con la convicción de que garantizar el derecho a la vivienda no es una opción, sino una responsabilidad.
También en materia de carreteras estamos dando pasos importantes. Contamos con proyectos en todas las islas, conscientes de que conectar mejor no solo significa construir más carreteras, sino construir mejor y hacer que las que existen sean más eficientes.
Mejorar la movilidad insular exige una estrategia más eficiente y sostenible, y eso pasa por modernizar nuestras infraestructuras desde una perspectiva verde, integrando energía fotovoltaica para reducir el consumo y avanzar hacia una red más inteligente y respetuosa con el entorno.
A esta hoja de ruta se suma, en materia de Transportes, un hito legislativo de gran relevancia: la modificación de la Ley de Ordenación del Transporte por Carretera de Canarias, aprobada por el Parlamento en el mes de julio. Se trata de la reforma más profunda de esta norma desde 2007, una demanda histórica del sector. La nueva ley refuerza la planificación insular, protege el servicio público del taxi, introduce criterios medioambientales por primera vez y adapta nuestro marco normativo al europeo. Lo más importante: se ha logrado desde el consenso, tanto con los grupos parlamentarios como con los profesionales del sector. Es la prueba de que, cuando se escucha y se dialoga, es posible construir acuerdos sólidos para avanzar en los retos más complejos.
Y seguimos avanzando. Una de las medidas más transformadoras que hemos alcanzado ha sido la gratuidad del transporte público, que ha permitido a miles de canarios y canarias estudiar o trabajar donde quieran, sin que el coste del desplazamiento sea una barrera.
Nuestro compromiso es mantener esta medida, porque no es solo una política de movilidad: es una política de igualdad de oportunidades. Y estamos trabajando para que el Estado reconozca y asuma el coste real de este derecho, como corresponde.
En el ámbito portuario, hemos desplegado una estrategia integral a través del programa Puertos 4.0, orientado a transformar la operativa y los servicios de los puertos autonómicos mediante la incorporación de herramientas digitales, criterios de sostenibilidad y mejoras en eficiencia.
Esta modernización va de la mano de la mejora de la conectividad interinsular. A ello, se suman actuaciones en infraestructuras clave como Corralejo, Gran Tarajal o Playa de Santiago, donde se han integrado mejoras en accesibilidad, eficiencia energética e innovación en los servicios portuarios.
Desde el área de Costas, se ha trabajado en una nueva planificación del litoral canario, con normativas específicas que permiten una gestión más eficaz y sensible con el entorno.
Asimismo, se ha impulsado el proyecto Costas Afortunadas, una iniciativa que busca poner en valor nuestro litoral con criterios de sostenibilidad. Porque garantizar la vivienda, mejorar la movilidad, mejorar las infraestructuras existentes y cuidar nuestro territorio son tres caras del mismo proyecto: hacer de Canarias un lugar mejor y más preparado para el futuro. Esa es la tarea que nos ocupa, y en la que seguiremos poniendo todo nuestro esfuerzo.