Otros medios para una alianza necesaria

Fruto de los distintos desafíos sociales, entre las que se encuentran unas tasas de desempleo aún preocupantes, Canarias presentó la cuarta tasa más alta de población en riesgo de pobreza o exclusión social de todo el país

El año 2023 fue año de importantes desafíos sociales para Canarias. No es posible abordarlos en este artículo de forma completa, pero sí selecciono tres. Por un lado, la inflación en el Archipiélago superó media nacional y afectó de forma importante a productos de primera necesidad. La tasa de variación interanual del IPC en Canarias se situó en el 3,8% en diciembre de 2023. A nivel estatal dicha tasa fue del 3,1%. Este alza de precios impactó especialmente en aceites y grasas (33,1%), legumbres y hortalizas frescas (25,3%) y las papas y sus preparados (18,2%). La inflación no fue mayor gracias a la gratuidad en el transporte y a que cayeron los precios de los suministros que se habían disparado con la guerra en Ucrania.

En paralelo, el problema de la vivienda en las islas se ha intensificado. El informe del Consejo económico y social del año 2023 volvió a colocarlo entre los principales problemas de Canarias. El Banco de España constató un fuerte desequilibrio entre los hogares que se crean y las viviendas que se construyen en Canarias. En su análisis, concluye que en Canarias en el año 2022 y 2023 se crearon 24.000 hogares y solo se terminaron 4.890 viviendas. En el lado opuesto, Tinsa Research, referente en el análisis del mercado inmobiliario, situó en 211.331 el número de viviendas vacías existentes en Canarias (el 19,4% del total). A esto se le une un incremento del precio del alquiler. El portal inmobiliario Idealista situó el alza anual de precios del alquiler en Canarias en diciembre de 2023 en el 11,3%.
Asimismo, Canarias experimentó un aumento considerable del flujo migratorio. Con la llegada de 39.910 migrantes se estableció un récord histórico en 2023. La ruta migratoria canaria desde el continente africano es la que ahora ocupa de forma predominante la agenda política y periodística en las islas, poniéndose especial énfasis la atención que Canarias presta a los niños, niñas y adolescentes que llegan al Archipiélago sin la compañía de un adulto.

Fruto de los distintos desafíos sociales, entre las que se encuentran unas tasas de desempleo aún preocupantes, Canarias presentó la cuarta tasa más alta de población en riesgo de pobreza o exclusión social (la denominada tasa AROPE) de todo el país. Una de cada tres personas en Canarias, está en riesgo de pobreza o exclusión social (33,8% del total de la población). Según el Instituto Nacional de Estadística, el riesgo de pobreza y exclusión social afectó en especial a los menores de 16 años. Un 34,3% de ese grupo cumple al menos uno de los tres criterios de la tasa AROPE (2,1 puntos más que en 2022). Como elemento positivo, indicar que es la tasa más baja en el periodo 2014-2023, siendo inferior en dos puntos a la del año 2022.

Apuesta por una alianza

¿Cómo afrontar estos desafíos? Esa es una pregunta muy compleja de responder. Y de hecho no me atrevo a afrontarla en toda su profundidad. Pero sí es cierto que hay una herramienta que es valorada positivamente por la Administración Pública y la población en general. Y esa herramienta es la alianza con las entidades del tercer sector.

En el encuentro del Gobierno de Canarias con la Junta Directiva de la plataforma del tercer sector celebrado el pasado 13 de junio de 2024, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, destacó “la labor que realizan las entidades del tercer sector, especialmente en momentos de tantas dificultades como los que estamos viviendo en los últimos años en las islas”. En este sentido, agregó que “resulta indispensable, no solo porque suponen una forma más directa para atender a la ciudadanía que más lo necesita, sino porque nos permite llegar hasta donde la Administración no puede hacerlo”.

Las entidades del tercer sector están implantadas en el territorio y conocen a los colectivos para los que trabajan. Han nacido con vocación de servicio. Son eficaces en la gestión de recursos. Y además se han ido especializando técnicamente en el trabajo con personas en situación de vulnerabilidad social.
Un ejemplo es la Fundación Don Bosco. Perdonen que cite a la Entidad a la que pertenezco, pero quiero en este artículo también reconocer el trabajo de mis compañeras y compañeros. Considero que es una buena idea dialogar con la Fundación Don Bosco, por ejemplo, sobre cómo abordar los desafíos en el trabajo con jóvenes en Canarias. Llevamos 25 años haciéndolo y hemos crecido con niños, niñas y adolescentes, jóvenes y familias en situación de vulnerabilidad, de las que hemos aprendido y a los que hemos acompañado. En el año 2023, por ejemplo, 1091 personas desempleadas, muchas de ellas jóvenes, consiguieron un puesto de trabajo con el apoyo de alguno de nuestros proyectos de inserción sociolaboral. Acompañamos a 190 jóvenes que no podrían acceder a una vivienda. Para ellas y ellos gestionamos siete pisos de autonomía y desarrollamos dos proyectos de acompañamiento en calle. Acogimos diariamente a 40 niños, niñas y adolescentes que vivieron en hogares de protección de menores gestionados por la Fundación Don Bosco. Atendimos a una media de 120 niños y niñas en programas socioeducativos. Y ofrecimos diariamente 80 plazas a jóvenes que habían abonado prematuramente el sistema educativo y no estudiaban ni trabajaban cuando llegaron a Don Bosco. Con su esfuerzo, el 70% de ellas y ellos volvieron en 2023 al sistema educativo o iniciaron un proyecto de empleo. Otras y otros continúan en nuestros proyectos, fortaleciéndose tras una trayectoria de fracaso escolar.

Sin duda, los desafíos sociales a los que se enfrenta Canarias requieren de alianzas estratégicas que permitan abordar los retos de forma efectiva y sostenible.

¿Cuál es la salud de esta alianza?

Pues básicamente depende del modelo jurídico que sustente la alianza. Y siento decir que, si el modelo es una convocatoria de subvenciones, el resultado es poco halagüeño. El modelo ya lo conocemos: la Administración Pública publica una convocatoria, las entidades sociales presentamos proyectos, se seleccionan los mejores proyectos según unos criterios establecidos y se financian.

El año 2023, fue un año complejo con relación a las Convocatorias de Subvenciones del Gobierno de Canarias destinadas al sector social. Ciñéndonos a las subvenciones otorgadas por el Gobierno de Canarias a través de la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familia, la situación vivida se resume como de “fuerte retraso”.

Por ejemplo, nuestra X en la casilla de la declaración de la Renta financia programas que van destinados a población que se encuentra en situación de vulnerabilidad (personas mayores, infancia y familia, dependencia, discapacidad, inmigrantes, etc.). Estos programas se financian a través de una convocatoria. Concretamente, el 23 de agosto de 2022, se publicó la Convocatoria de Subvenciones destinadas a la realización de programas de interés general para atender fines de interés social. Se podían presentar proyectos a desarrollar en el año 2023. Parecía que iba a dar tiempo de conocer a tiempo qué proyectos podríamos poner en marcha en 2023. Pero la resolución definitiva de la Convocatoria, la que te indica si el proyecto finalmente ha sido aprobado o no, se publicó el 13 de noviembre de 2023. Faltaba un mes y 17 días para finalizar el año cuando supimos qué proyectos estaban aprobados.

De igual manera, en diciembre el 31 de diciembre de 2022 se publicó una segunda convocatoria de subvenciones, destinadas esta vez a la ejecución de proyectos en las áreas de personas mayores, inmigración, voluntariado e inclusión social. La resolución definitiva de la Convocatoria se publicó el 5 de diciembre de 2023. Once meses después de la publicación de la convocatoria, las Entidades tuvimos certeza qué proyectos teníamos financiados para desarrollar entre el 1 de enero de 2023 hasta 31 de octubre de 2024. En cierta manera tuvimos suerte, pues teníamos hasta octubre para ejecutar los proyectos. Así lo hicimos desde Don Bosco con un piso de autonomía para jóvenes en situación de calle. De hecho, lo pusimos en marcha antes de la resolución definitiva. ¿Y si no es aprobado? Pues no puedes seguir prestando el servicio y además tienes una deuda. En Don Bosco nos atrevimos. ¿Problema? Cuando escribo este artículo, estamos a un mes del 30 de octubre de 2024, el teórico fin del proyecto. La nueva convocatoria, la que le podría dar continuidad al proyecto, aún no ha sido publicada, no digamos resuelta.

Y que conste que no es la realidad de un color político o de otro. De hecho, quiero decir que tanto responsables políticos como equipos técnicos de la Administración me dicen reconocer el fuerte retraso existente y el deseo de agilizar los plazos. Pero lo cierto es que a pesar del mucho esfuerzo que realizan no pocas personas de la Administración, la situación no mejora, sino que incluso empeora. Hoy, 30 de septiembre de 2024, no tenemos aún la resolución definitiva de la convocatoria de IRPF que se publicó el 10 de octubre de 2023.

Otra vía para construir la alianza

La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, en el encuentro del 13 de junio con la Junta Directiva de la Plataforma del Tercer Sector afirmó que desde su departamento se quiere dar un salto cualitativo en materia administrativa con el fin de optimizar y simplificar los procedimientos en relación a las subvenciones”. Pero además de agilizar los plazos, quiero apuntar en este artículo a otra fórmula para afianzar la alianza entre la Administración Pública y el Tercer Sector.

A nivel de la Comunidad Autónoma se ha dado un paso importante en el año 2023 en la definición del Catálogo de servicios y prestaciones, publicado el 9 de mayo de 2023. Un instrumento que determina el conjunto de prestaciones y servicios del Sistema público de servicios sociales de Canarias. Por otro, el 13 de enero del 2022, se publicó el decreto por el que se aprueba el Reglamento del concierto social en el ámbito de los servicios sociales de la Comunidad Autónoma de Canarias.

¿Por qué no detectar los recursos que están incluidos en el catálogo y que año tras año son financiados en las convocatorias por su demostrada necesidad y eficacia y buscar otras vías de financiación más estables para los mismos? Por ejemplo, ¿por qué no concertar de una vez por todas los pisos de autonomía para jóvenes con problemas de acceso a la vivienda? Y concertar también es evaluar la eficacia de los mismos. Necesitamos ser valientes. Financiemos de forma estable redes de recursos ya existentes en el Territorio que se demuestran como necesarios. Las personas en situación de vulnerabilidad agradecerán nuestra valentía.

El Presidente del Gobierno de Canarias ya apuntó ante la Plataforma del Tercer Sector la necesidad de avanzar en el Concierto Social. ¿Se hará realidad? El Cabildo de Tenerife ya iniciado el camino. ¿Lo hará el Gobierno de Canarias? Si me invitan a volver a participar en este anuario el próximo año, me encantaría que el título del artículo fuera algo así como “el avance en el concierto social”. Ése es un sueño de no pocas entidades sociales en Canarias, que deseamos una alianza estable que permita abordar con mayor eficacia los retos sociales que afronta el Archipiélago.

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