2023 ha sido confirmado, por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), como el año más cálido jamás registrado de los 174 años que se tienen de observación. La temperatura media anual del planeta ha estado 1,45 ± 0,12 ºC por encima de los niveles de temperatura media preindustrial (1850 –1900).
Además, en 2023:
- Se mantuvo la sequía prolongada en el noroeste de África, en Canarias y en parte de la península ibérica.
- Se produce una temporada mundial de incendios forestales extremadamente activa.
En Canadá fue la peor temporada de la que se tienen registros, sufrieron numerosos grandes incendios forestales de larga duración, desde la primera semana de mayo hasta finales de septiembre, y que afectó a 14,9 millones de hectáreas.
En Europa se quemaron 0,5 millones de hectáreas y hubo incendios críticos en Portugal, Italia, España y sobre todo en Grecia, donde se produjo el mayor incendio jamás registrado en Europa que afecto a 96.000 hectáreas.
Y en Maui, Hawái, se produce el incendio forestal más mortífero registrado en los Estados Unidos en más de un siglo en el que fallecen 102 personas.
- Se registran olas de calor marinas persistentes y generalizadas durante todo el año en el Atlántico Norte, lo que tiene repercusiones negativas en los ecosistemas marinos y hace aumentar el nivel medio del mar.
En las Islas Canarias 2023 fue, climatológicamente, un año extremadamente seco y cálido.
- La temperatura media anual en las islas fue de 19,8 ºC lo que supone 1,4 ºC por encima de la temperatura media registrada en el período 1991–2020.
- El valor medio de precipitaciones acumuladas entre enero y diciembre, 183,4 mm, supusieron el 69% del valor esperado de la serie de referencia 1991–2020.
- Y la temperatura de la superficie del mar ha superado, todos los meses del año 2023 y hasta mediados de junio de 2024, el valor medio del período de referencia 1991–2020. Las anomalías cálidas han oscilado entre 0,3 y 2,26 ºC. La temperatura de la superficie del mar más elevada se registró el 14 de octubre de 2023 y alcanzó los 25,09 ºC.
El episodio de precipitaciones más destacable de 2023 en Canarias se produjo en junio, al paso de la borrasca Óscar. La precipitación media de junio fue superior al 500% de la normal. En el verano (junio, julio y agosto) las precipitaciones medias registrada supusieron el 353% del valor esperado, a pesar de registrarse dos olas de calor y cuatro episodios de altas temperaturas, en los que se batieron numerosos récords de valores medios y absolutos de máximas y mínimas. Esta anomalía en las precitaciones del verano, es decir, que llueva más de lo habitual, se viene repitiendo desde 2018, al tiempo que llueve menos en otoño e invierno.
En 2023 se registraron diversos episodios de altas temperaturas en meses atípicos, y la ola de calor más larga del año, con una duración de 16 días, la sufrimos en octubre.
En Canarias los episodios de temperaturas excepcionalmente altas y/o las olas de calor tienen un peligro añadido, el aumento del riesgo de incendio forestal. Al igual que ha ocurrido casi todos los años de este siglo XXI, y de forma consecutiva desde 2016, el calor de 2023 ha estado asociado a incendios forestales.
En este caso, once fueron los incendios forestales de más de una hectárea contabilizados en las islas, y tres de ellos, en La Palma, Gran Canaria y Tenerife, quemaron el 89% de la superficie total afectada por el fuego. Los incendios de La Palma y de Tenerife fueron grandes incendios forestales (incendios GIF), y en concreto, el de Tenerife, fue uno de los dos incendios críticos registrados en España en 2023.
En la madrugada del sábado 15 de julio comenzó el primer incendio GIF de Canarias en el municipio de Puntagorda, en La Palma. Se dio por estabilizado el 19 de julio, por controlado el 22 de julio y por extinguido el 12 de septiembre. El fuego quemó 2600 hectáreas de terreno forestal, agrícola y urbano de los municipios de Puntagorda, Tijarafe y Los Llanos de Aridane. Afectó a más de medio centenar de inmuebles, dañó cultivos de cítricos, aguacates, almendros, y viñedos, y entró en el Parque Nacional de La Caldera de Taburiente. Fue necesario decretar el nivel 2 de emergencia del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales de la Comunidad Autónoma de Canarias (Infoca) entre los días 15 y 22 de julio.
La simultaneidad de incendios forestales, es decir, que haya más de un incendio a la vez en una isla o en distintas islas, es uno de los mayores problemas que presentan los incendios en Canarias, porque tensionan y ponen al límite los dispositivos de extinción desplegados en el archipiélago. A las 17:15 horas del sábado 15 de julio se confirma la existencia de un segundo incendio forestal con viviendas cercanas en el municipio de Arafo, en Tenerife, que afectó a unas 30 hectáreas de terreno y pudo ser controlado en menos de 24 horas.
El 25 de julio se produce un incendio forestal en Tejeda, en Gran Canaria. Quemó algo más de 400 hectáreas de terreno, y se dio por extinguido el 7 de agosto. Unos días después, poco antes de la medianoche del 15 de agosto, comienza en Arafo (Tenerife), el peor fuego de la campaña de 2023 de incendios forestales en España.
El incendio de Tenerife afectó a unas 12.367,20 hectáreas de terreno, forestal y de interfaz urbano-forestal, en doce municipios de la isla: Fasnia, Güímar, Arafo, Candelaria, El Rosario, Tacoronte, El Sauzal, La Matanza, La Victoria, Santa Úrsula, La Orotava y Los Realejos. Obligó a la evacuación de más de 10.000 personas y al confinamiento durante varios días de 3.400 personas en el núcleo poblacional de La Esperanza (El Rosario).
Desde los primeros instantes el fuego estuvo fuera de capacidad de extinción y se determinó que sería un incendio de gran potencial. A pesar de su inicio nocturno, en menos de tres horas se convirtió en un incendio de tipo convectivo, que desarrolló una inmensa columna de humo, con lanzamiento de focos secundarios y la formación sobre la misma, de pirocúmulos durante varios días, algo inédito en Canarias. En otros incendios forestales se han formado y observado pirocúmulos puntuales, de menor extensión, desarrollo y duración que los registrados en Tenerife en agosto de 2023. Los pirocúmulos, los cúmulos flammagenitus, son un tipo de nube especial, formada en parte por gotas de agua, que surgen como resultado de la convección iniciada por el calor que emiten los incendios forestales o las erupciones volcánicas.
La topografía de las zonas afectas por el fuego, las condiciones climatológicas antecedentes, las condiciones meteorológicas durante el incendio, la gran cantidad de combustible y su disponibilidad para arder dificultaron los trabajos de lucha contra el fuego.
A pesar de los avances científicos y técnicos sobre el comportamiento del fuego y su extinción, el incendio de Tenerife ha sido:
- El más complicado de gestionar de los acontecidos en Canarias en más de 40 años. Se decretó el nivel 2 de emergencia del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias Infoca entre los días 16 y 28 de agosto.
- El incendio en el que han intervenido más medios aéreos trabajando de forma simultánea, 22: 17 helicópteros, 3 aviones anfibios, y 2 aviones de carga en Tierra.
- El que más días se ha tardado en estabilizar y controlar. Se dio por estabilizado el 25 de agosto, por controlado el 28 de agosto y por extinguido el 13 de noviembre.
- El que se reactiva 37 días después de darlo por controlado. Entre el 4 y el 17 de octubre, durante la ola de calor del otoño, se producen varias reactivaciones del incendio en los municipios de El Rosario, Tacoronte, El Sauzal, La Matanza, La Victoria, Santa Úrsula y La Orotava. Se realizaron evacuaciones preventivas de población y se volvió a decretar el nivel 2 de emergencia del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias Infoca.
La decisión más difícil que tuvo que asumir la dirección del Plan Infoca durante el incendio de Tenerife fue, sin duda, el confinamiento del núcleo poblacional de La Esperanza. En el momento de la toma de decisión, intentar evacuar a la población suponía exponerla a un riesgo mucho mayor y más grave que mantenerla confinada. Todos los implicados en la decisión recordaron las imágenes del caos y de los fallecidos y desaparecidos durante la evacuación, el 8 de agosto de 2023, de la ciudad de Lahaina, en Maui, Hawái.