Un año de sobresaltos para la sanidad canaria

La gripe A, el caso Aitana, las sentencias desfavorables en el concurso de farmacias o en el conflicto de salud pública creado en torno a los polvos de Meléndez han logrado ensombrecer durante 2009 los resultados de la gestión del sistema sanitario público canario, que debe apuntar, según los expertos, a una medicina más preventiva para ganar en eficacia y contener el gasto sanitario, coartado por la crisis económica.

La sanidad constituyó el tercer problema para los canarios –después del paro y los problemas económicos– según el Barómetro de Opinión Pública realizado en 2009 por el Consejo Económico y Social de Canarias (CES). Es más, según los resultados del mismo estudio, los canarios consideran que, en primer lugar, el Gobierno de Canarias debe invertir en salud y servicios sanitarios. Aunque el resultado de esta encuesta no sorprende, puesto que la salud es para el 99% de los canarios el valor más importante, sí que pudo estar influenciada por la alarma social creada en torno a la pandemia del virus gripal A (H1N1) que fue, sin duda, una de las noticias más destacadas de 2009 en todo el mundo. El 44% de los canarios mostró un alto grado de preocupación por la gripe A y el 57% reveló un elevado nivel de interés por la información al respecto.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció en junio que estaba en marcha una pandemia al confirmar la propagación mundial de un nuevo virus de la gripe capaz de provocar una forma grave de la enfermedad y la muerte. Pese al mensaje de tranquilidad de las autoridades sanitarias, Canarias sufrió tempranamente sus efectos, cobrándose tres muertes, todas ellas durante el verano: dos adultos, de 41 y 30 años, y un menor, de 11. La primera víctima mortal en las Islas fue, además, la segunda en toda España. El Gobierno de Canarias, a través de la consejera de Sanidad, Mercedes Roldós, informó asiduamente sobre el avance y prevención de esta enfermedad y realizó una intensa campaña de prevención, sobre todo en centros escolares. A final de año, pese a las 12.220 muertes registradas en todo el mundo (271 en España), la gripe A ha tenido un impacto moderado, según la OMS.

Enorme incidencia mediática tuvo en Canarias, al igual que en el resto de España, otro caso que también empieza por A: el caso Aitana, que removió la conciencia de toda la sociedad española. El 27 de noviembre de 2009 fallecía en el sur de Tenerife una niña de nombre Aitana, de 3 años, tras caerse en un parque infantil. De su muerte se culpó inicialmente al novio de su madre, Diego. Las injustas acusaciones de asesino y maltratador a Diego, sobre todo a través de los medios de comunicación, apoyados en un equívoco informe médico, hicieron que el joven viviera durante su detención la peor pesadilla de su vida. Pero la autopsia practicada al cadáver de la niña confirmó el error del informe médico.

Aitana había muerto por traumatismo craneoencefálico y Diego fue puesto en libertad sin cargos. La supuesta negligencia médica puso en jaque a la Consejería de Sanidad y en algunos espacios televisivos de difusión nacional los familiares de Diego hablaban de “la tercermundista sanidad canaria”. El abogado del joven al que se acusó inicialmente de la muerte de la pequeña Aitana, anunció en noviembre una querella criminal por negligencia médica contra la Consejería de Sanidad, quien, por su parte abrió un expediente informativo del caso para investigar los hechos, colaborando con la Justicia y pidiendo la presunción de inocencia para el médico.

La Consejería de Sanidad recibió en 2009 dos grandes varapalos judiciales en los casos del concurso de farmacias y los famosos polvos de Meléndez, sentencias que obligarán al departamento a importantes desembolsos de dinero. Respecto al concurso de farmacias, el Tribunal Supremo desestimó en julio el recurso presentado el Gobierno de Canarias contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), dictada en 2005, que declaró nulos los baremos utilizados por el Gobierno para la adjudicación en 2001 de 83 oficinas de farmacia. La ejecución de esta sentencia –el cierre de las boticas– se antoja complicada. Detrás de este conflicto subyace la falta de un baremo común entre comunidades autónomas para los concursos de farmacias.

Otro caso que ha resultado impactante en la opinión pública canaria ha sido el de los afectados por la supuesta mala praxis del servicio de Cirugía Cardiaca del Hospital Universitario de Canarias, en Tenerife, desvelada en 2008 tras una auditoría externa que reveló una elevada mortalidad en este servicio durante 2005 y 2006. En este 2009 los afectados siguieron reclamando sus derechos con la presentación de nuevas demandas de responsabilidad patrimonial. El total del dinero que piden suma cuatro millones de euros. La Fiscalía remitió el caso al juzgado a comienzos de año y, al pasar el asunto a manos judiciales, la Consejería ha mantenido silencio apoyándose, en ocasiones, en la prescripción de los casos, una decisión que los afectados recurrieron por la vía contencioso-administrativa.

Donde sí se confirmó otro revés judicial para la sanidad canaria fue con la sentencia del TSJC, hecha pública tras el verano, que dio la razón a Enrique Meléndez, catedrático en Bioquímica y Biología Molecular, en el contencioso que mantenía desde hace tres años con la Consejería de Sanidad respecto al uso como tratamiento de los Factores I y II, conocidos popularmente como los polvos de Meléndez, y que los tribunales han resuelto a favor del catedrático al confirmar que son nutrientes y no medicamentos. Eso sí, con independencia de estos sonoros procesos judiciales, la sanidad canaria ha seguido padeciendo en 2009 sus particulares patologías en forma de listas de espera, retraso en la construcción de infraestructuras imprescindibles y falta de profesionales.

Listas de espera

Según la Consejería de Sanidad, la lista de espera quirúrgica superior a seis meses disminuyó en un 24,12% en 2009, un optimismo que no comparten los socialistas canarios, al afirmar que las listas de espera de Canarias son “las peores del Estado”, recalcando que sólo han mejorado los datos de las listas de espera quirúrgicas debido a las concertaciones con centros privados. Por otro lado, la lista de espera en consultas externas no desciende: ha pasado en un año de 24.480 a 26.589 personas, según datos del Istac.

La demora en las grandes infraestructuras sanitarias, como los hospitales comarcales del sur y el norte de Tenerife, sigue mermando la calidad asistencial en esta isla. Pese a ello, durante 2009 se finalizaron un total de 20 proyectos de infraestructura sanitaria, según informó el Gobierno. Respecto a la falta de profesionales, y ante la escasez de facultativos, se han incorporado médicos de otros países, sobre todo para plazas en Cardiología, Pediatría, Anestesiología y Medicina de Familia, más aún en islas no capitalinas. Para garantizar una adecuada plantilla de médicos en Canarias, la Consejería defiende aumentar el número de alumnos de Medicina en las universidades isleñas, al tiempo que se fideliza esa formación con una oferta pública de empleo para paliar el déficit de profesionales sanitarios.

La crisis económica también afectó al sistema de salud canario. El anuncio de un recorte presupuestario para 2010 motivó en diciembre una huelga de trabajadores de Sanidad. Los convocantes argüían que la merma en Sanidad impedirá la puesta en marcha del Plan de Urgencias Canario, retrasará la construcción de los hospitales comarcales y redundará negativamente en la calidad asistencial. Ante la crisis, Canarias, al igual que el Estado, promoverá el ahorro sanitario disminuyendo el elevado gasto farmacéutico. A estos recortes hay que añadir como agravante la deuda que el Gobierno de España mantiene con la sanidad canaria, cifrada en más de 1.200 millones de euros, según Mercedes Roldós.

Pese a estos ajustes económicos, es fundamental que las autoridades sanitarias prosigan con su actividad preventiva, en forma de campañas, sobre todo en patologías de gran incidencia en Canarias como la diabetes y la obesidad. Gracias a las campañas de donación de sangre, por ejemplo, estas subieron un 6,24%, lo que permite el autoabastecimiento y la posibilidad de salvar vidas. En esta época de crisis los expertos señalan que es precisa una medicina más predictiva y preventiva para ganar en eficacia y contener el gasto sanitario. Una buena reflexión para trabajar en tiempos difíciles.

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