El Gobierno canario exige el comprobante de vacunación en hostelería y centros deportivos y culturales, mientras aguarda a que el Supremo se pronuncie sobre el toque de queda. Tenerife da por perdida la temporada turística de verano. Las expectativas de ocupación para agosto no pasan del 60% y los hoteleros comienzan a preparar una campaña de invierno plagada de incertidumbres por la pandemia.